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Para abordar este tema, es importante iniciar con definir qué es la tauromaquia, según la Real Academia Española (RAE), la Tauromaquia es el “arte de lidiar toros”. Es importante notar que desde su definición encontramos la palabra “arte”, pues esta es uno de los principales argumentos que usan los taurinos[1] para defender que las corridas de toros celebradas tradicionalmente prevalezcan en la actualidad.
México, sin duda alguna, se caracteriza por ser una mezcla de muchas costumbres, tradiciones y culturas tan distintas y contrastantes entre sí, algunas llevan cientos de años existiendo en nuestro territorio, y otras tantas llegaron del suroeste de Europa.[2] Una de esas tantas es la Tauromaquia, hace aproximadamente quinientos años atrás: "Desde la llegada de los españoles a nuestras tierras en el siglo XVI, la Tauromaquia se ha convertido en una tradición arraigada en nuestro país, generando pasiones y emociones que han perdurado a lo largo de los siglos. El primer testimonio de haberse corrido toros en México lo encontramos en la Quinta Carta de Relación de Hernán Cortés que envía al rey Carlos V, y que en una parte de su texto dice: “Otro día que fue de San Juan como despaché este mensajero llegó otro estando corriendo ciertos toros y en regocijos de cañas y otras fiestas, y me trajo una carta de dicho juez y otra de Vuestra Sacra Majestad”. "[3]
Entendemos entonces que la Tauromaquia es más antigua en el territorio; más que la creación de la República misma, lo que inevitablemente la convierte en una tradición de cientos de años, la Tauromaquia está llena de simbolismos que han inspirado a innumerables artistas a la creación de canciones, poemas, novelas y pinturas. Es por esa razón que muchas personas reconocidas del medio artístico la disfrutan y defienden, como Federico García Lorca,[4] Joan Sebastian,[5] María Félix,[6] y un sinfín de artistas y figuras públicas nacionales e internacionales.
Recordemos que la lidia de toros existe en nuestro territorio desde el siglo XVI con la llegada de los españoles; y desde entonces, en distintas partes del país se llevan a cabo, principalmente para ferias regionales —como la mundialmente conocida Feria de San Marcos en el estado de Aguascalientes en donde cada año— se llevan a cabo corridas de toros que son tan aclamadas por el público. Tan es así que, en abril de 2025 el Congreso de Aguascalientes declaró que la Tauromaquia sea considerada como Patrimonio Cultural, Económico y Social de la Feria Nacional de San Marcos, pues lleva 197 años celebrándose en la entidad.
El interés por formar parte de esta tradición se ha heredado de generación tras generación, que incluso los más jóvenes hoy en día muestran gran interés por involucrarse en el arte y la técnica taurina. Tanta ha sido su importancia a lo largo de los años, que incluso en nuestro país se han creado escuelas taurinas, quienes siguen formando nuevas generaciones de toreros.
"En México existen escuelas taurinas en los estados de Tlaxcala, Hidalgo, Querétaro, Guanajuato, Aguascalientes, Jalisco, Ciudad de México, Veracruz, Yucatán, Chihuahua y San Luis Potosí. En este sentido, algunos de los colegios taurinos en México pertenecen a la Federación Mexicana de Escuelas Taurinas, entre ellos se encuentran la Academia Municipal Taurina de Guadalajara, la Academia Municipal Taurina de Aguascalientes, Escuela Taurina de Tlaxcala, Escuela Taurina “Jorge Gutiérrez Argüelles” en Pachuca, Escuela Mexicana del Toreo “Silverio Pérez” en CDMX, entre otros".[7]
Con lo que podemos suponer que, a pesar del transcurrir de los años, la Tauromaquia tiene un lugar importante en la vida del mexicano aficionado, pues el simbolismo de la lucha por el honor y la muerte que se determina en el ruedo hace de la lidia de toros un espectáculo que desborda sentimientos, pasiones e inspiración.
Respecto al ámbito económico, la tauromaquia tiene su lugar en la economía de las familias mexicanas que llegan a beneficiarse de ella, desde el nacimiento del toro hasta su muerte: "La tauromaquia en México es una industria que mueve 9 mil millones de pesos al año y da empleo a más de 120 mil personas, tanto de manera directa como indirecta. Desde toreros y ganaderos, hasta sastres, transportistas y comerciantes, la actividad genera una amplia derrama económica en distintos sectores".[8]
Según la Asociación Nacional de Criadores de Toros de Lidia,[9] en México hay 243 ganaderías repartidas en 20 estados de la República. En la lista destaca Tlaxcala, quien, a pesar de su pequeño territorio, alberga 39; otro estado que económicamente se beneficia de este sector ganadero es Hidalgo. Por tal motivo "la prohibición de las corridas de toros en Hidalgo provocaría pérdidas económicas por 369 millones de pesos al año, luego de que en Hidalgo se celebran 460 festejos taurinos entre corridas, novilladas, becerradas, mojigangas, festivales, tientas públicas y capeas en 40 municipios del estado", afirma Sonia Cristina López, presidenta de Tauromaquia Mexicana Hidalgo.[10]
Ciudad de México también tiene un papel importante en la Tauromaquia, pues, aunque la metrópoli no tenga un importante número de ganaderías, si tiene una de las plazas de toros más importantes, considerada incluso la plaza de toros más grande del mundo: la Monumental Plaza de Toros México, conocida como “La México”, que cuenta con una capacidad de aforo de 42 mil espectadores.
Este tema ha generado mucha controversia. Por un lado, quienes defienden la Tauromaquia como arte y cultura; por otro lado, los que la consideran como una forma de tortura animal y buscan su prohibición. En líneas anteriores se ha definido el término “taurino”, por lo que, de la misma forma, resulta necesario analizar el otro lado de la mesa del debate: “animalistas”. Según la Real Academia Española (RAE), significa: “persona que defiende los derechos de los animales, y que tiene como principal objetivo la representación de estos”.
Por su naturaleza, la práctica de eventos taurinos resulta abominable para el sector que está en lucha y a favor de los derechos de los animales. La rivalidad entre ambos grupos ha prevalecido durante años. Con el pasar del tiempo, una parte importante de la población ha tenido una evolución respecto a la conciencia del bienestar animal; se ha desarrollado una sociedad más compasiva y empática sobre los seres que no tienen voz para defenderse del mayor depredador en el mundo: el ser humano. Debido a esto, han nacido distintas organizaciones que buscan proteger el bienestar de los animales, y por supuesto, acabar con cualquier actividad que utilice el dolor de los animales como forma de entretenimiento.
Para comprender mejor la visión de las personas que están en esta lucha debemos tener en claro el concepto del “bienestar animal”. Para algunas organizaciones se define como el derecho que tienen los animales a vivir libres de violencia. La Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA)[11] señala que del bienestar animal se deben desprender cinco libertades: libre de hambre, de sed y de desnutrición; libre de temor y angustia; libre de molestias físicas y térmicas; libre de dolor, de lesión y de enfermedad; y libre de manifestar un comportamiento natural. Esto en consideración de todos los animales que están bajo el control y cuidado del hombre.
De conformidad con el artículo 4o., párrafo décimo cuarto, de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, en el que se reconoce que todos los mexicanos tenemos derecho a la cultura en cada una de sus manifestaciones, se encuentra como contraste la Ley General de Cultura y Derechos Culturales, la cual busca respetar y promover la continuidad de la cultura de nuestro país en todas sus manifestaciones y expresiones. Por cuanto hace al ámbito internacional, que es igual de importante que la norma constitucional, tenemos el artículo 27 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, que establece que toda persona tiene derecho a participar libremente en la vida cultural y gozar de todas las artes.
Ahora, por cuanto hace a la protección animal, en México contamos con un amplio marco jurídico que contempla el bienestar animal. A partir de la propia Constitución federal, encontramos que este tema tiene relación con los artículos 3o., párrafo décimo segundo, 4o., párrafo séptimo, así como el artículo 73, fracción XXIX-G. Asimismo, contamos con la Ley Federal de Sanidad Animal, en la cual diversos artículos establecen la obligación de procurar el bienestar de los animales; la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente, específicamente en su artículo 79, fracción VIII, que fomenta el trato digno y respetuoso hacia las especies animales, con el propósito de evitar la crueldad en su contra; y la Ley General de Vida Silvestre que, en su artículo 3o., fracción XXVI, que define al maltrato animal como "[t]odo hecho, acto u omisión del ser humano que pueda ocasionar dolor, deterioro físico o sufrimiento, que afecte el bienestar, ponga en peligro la vida del animal o afecte gravemente su salud o integridad física, así como la exposición a condiciones de sobreexplotación de su capacidad física con cualquier fin".
En Ciudad de México, capital del país, existe la Ley para la Protección y Bienestar de los Animales de la Ciudad de México, la cual tuvo una importante reforma el 25 de marzo de 2025 respecto a la Tauromaquia, tema que a continuación analizaremos, por ser esta Ciudad pionera en el país en legislar sobre el tema que nos ocupa.
Durante años, en Ciudad de México ha existido la disputa sobre si deberían seguir celebrándose eventos taurinos, o estar prohibidos en su totalidad. Dicha disputa ha estado compuesta de amparos que suspendían las corridas de manera provisional, promovidos por asociaciones en pro de los animales y donde solicitaban que no se llevarán a cabo las corridas de toros con violencia. Los aficionados también promovieron amparos para permitir que las corridas de toros se sigan celebrando de manera tradicional. Así se manejó durante un tiempo, entre prohibiciones y suspensiones, hasta que, el 25 de marzo de 2025 se publicó en la Gaceta Oficial de la Ciudad de México el Decreto que reforma algunos artículos de la Ley para la Protección y Bienestar de los Animales de la Ciudad de México, se crea el concepto de “espectáculo taurino sin violencia”. La reforma al artículo 25 estableció la prohibición total de lo que anteriormente se conocía y se permitía en los espectáculos taurinos tradicionales.
Como su nombre lo establece, durante todo el evento el toro no debe sufrir ningún tipo de violencia; esto es, se debe asegurar la integridad física del animal antes, durante y después del espectáculo; lo que quiere decir que el animal debe regresar sano y salvo a su ganadería una vez concluida su participación. La duración de cada corrida será sólo de 15 minutos en el ruedo y, por supuesto, queda totalmente prohibido el uso de objetos punzocortantes, al permitir solamente el uso del capote durante los primero dos tercios y la muleta en el tercio final.
Para llegar a esta reforma se tuvieron que considerar dos aspectos muy importantes: una tradición de siglos de historia con importante aporte económico, y la evolución como sociedad en favor de los derechos de los animales.Si bien es cierto que las tradiciones y cultura le dan identidad a un territorio, también es cierto que como sociedad no debemos quedarnos estancados en pleno auge de derechos y reformas históricas. Fue por ello por lo que era necesario llegar a un punto medio entre estos dos contingentes; aunque esta reforma no fue muy bien recibida por parte de la afición taurina, pues argumentan que estas restricciones hacen que las corridas de toros pierdan el sentido original. Las opiniones encontradas son muchas. Por ejemplo, el argumento más socorrido que utilizan los taurinos es que el boxeo “como deporte” es violento y no está prohibido; sólo que, en opinión de los autores, lo que están dejando de ver los taurinos es que los boxeadores se preparan por años para competir en condiciones equitativas y aceptan libremente los riesgos que corren, mientras que los toros de lidia no son capaces de expresar si están de acuerdo o no con salir a ser acuchillado por un hombre vestido de manera muy particular.
Una opinión más que está a favor de las fiestas taurinas es de un catedrático de Producción Animal de la Universidad de Navarra, Antonio Lorca. En una nota periodística,[12] subraya una proposición del catedrático Antonio Purroy, en la que asegura que "[s]i algo tiene claro el movimiento animalista es su lucha contra la tauromaquia. Tiene que haber una razón muy poderosa para que una corriente mundial de pensamiento —que se viene demostrando que es una corriente innecesaria— ataque tan virulentamente al mundo de los toros, que tiene una importancia social y económica pequeña en el contexto internacional".[13]
Es evidente que ambas partes en disputa tienen un peso importante y argumentos muy válidos para defender sus ideales. En estos casos, es viable optar por soluciones que tomen en cuenta a ambas partes en algo tan importante y sensible, como lo es el tema en cuestión; debemos encontrar una armonía entre los derechos culturales y los del bienestar animal. No debemos dejar en el olvido lo que nos dio una identidad; pero tampoco debemos seguir viendo, ni pensando, ni actuando como en el siglo XVI y tratar como inferiores a otras formas de vida. Como sociedad debemos aspirar hacia un equilibrio entre nuestra tradiciones y la evolución moral. Es por ello por lo que la reforma que hizo Ciudad de México debe considerarse como un punto de partida para que el resto de la República mexicana cambie un poco su percepción y aprenda a vivir en armonía con otras formas de vida.
Se trata de que, con el tiempo, y como humanidad, transitemos a un mundo con mejores y mayores derechos, donde se incluyan a seres sintientes; los animales. Los derechos humanos tienen que evolucionar, y no estar limitados sólo para los “humanos”, sino más bien se tiene que buscar en ellos la progresividad vertical y horizontal.
[1] “Taurinos” es el término que coloquialmente se les da a los aficionados por la lidia de toros.
[2] Específicamente de España.
[3] Tauromaquia Mexicana. (2024). Casi 500 años de Identidad Cultural. https://tauromaquiamexicana.com.mx/casi-500-anos-de-identidad-cultural/
[4] Poeta español que defendió la tauromaquia como parte esencial de la cultura española y la consideraba una de las fiestas más “cultas” del mundo.
[5] Cantautor mexicano que ha incluido la lidia de toros en sus canciones.
[6] Actriz mexicana a la que, a lo largo de su vida, mostró un profundo interés por la fiesta brava y era una asidua asistente a las corridas de toros.
[7] Hernández, A. (2020). Escuelas taurinas de México, semilleros de grandes toreros a nivel mundial. Notipress. https://notipress.mx/tiempo-libre/escuelas-taurinas-mexico-semillero-grandes-toreros-a-nivel-mundial-2692
[8] La economía detrás de las corridas de toros. (2025). Milenio. https://www.facebook.com/MilenioDiario/posts/la-tauromaquia-en-m%C3%A9xico-es-una-industria-que-mueve-9-mil-millones-de-pesos-al-a/1104687648355372/
[9] La Asociación Nacional de Criadores de Toros de Lidia representa a todos los ganaderos de reses bravas de nuestro país.
[10] Reyes, A., y Valera, V. (2025).Hidalgo se juega la faena: posible prohibición de corridas de toros daría estocada final a ganaderos. Milenio. https://www.milenio.com/estados/en-riesgo-crianza-de-toros-de-lidia-en-hidalgo-por-reforma-antitaurina
[11] Organización intergubernamental fundada en 1924 que se dedica a la salud y el bienestar animal a nivel global.
[12] Colaborador taurino de El País desde 1992. Nació en Sevilla y estudió Ciencias de la Información en Madrid.
[13] Lorca, A. (2021). El animalismo (“una nueva religión”) y la tauromaquia, una pareja malavenida. El País. https://elpais.com/cultura/2021-12-24/el-animalismo-una-nueva-religion-y-la-tauromaquia-una-pareja-malavenida.html
Hechos y Derechos, vol. 17, núm. 92, marzo-abril de 2026, es una publicación bimestral editada por la Universidad Nacional Autónoma de México, Ciudad Universitaria, Delegación Coyoacán, C.P. 04510, Ciudad de México, por medio del Instituto de Investigaciones Jurídicas, Circuito Mario de la Cueva s/n, Ciudad Universitaria, C.P. 04510, Ciudad de México, Tel. (52) 55 56 22 74 74, https://blog-revistas.juridicas.unam.mx/hechos-y-derechos/. Editor responsable Imer Benjamín Flores Mendoza. Reserva de Derechos al Uso Exclusivo núm. 04-2014-052217121400-203, otorgado por el Instituto Nacional del Derecho de Autor, ISSN (versión electrónica): 2448-4725. Responsable de la última actualización de este número: Coordinación de Revistas del Instituto de Investigaciones Jurídicas, Ricardo Hernández Montes de Oca, Circuito Mario de la Cueva s/n, Ciudad Universitaria, C. P. 04510, Ciudad de México, fecha de la última modificación: marzo de 2026.
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